Se dice cuando algo está brutal, en su punto máximo, como para aplaudir de pie. Puede ser una fiesta que revienta, un outfit que te queda de lujo o un chisme que está buenazo y no sueltas el celular. Es bien de la selva peruana y suena a que todo está saliendo redondito.
"Mano, la fiesta de anoche estuvo filazo, el vecino llamó a la poli por el bulla, pero igual nos quedamos hasta que salió el sol."