En Guárico decir que algo está joya es soltarle un sello de calidad. Significa que está buenísimo, que quedó brutal o que salió redondito, ya sea una comida, un plan o hasta una canción. Es un piropo sencillo pero contundente, de esos que te dejan claro que eso está nivel Dios.
En Loreto decir que algo está joya es soltar que está buenazo, que salió redondo o que está de primera. Vale para comida, planes, gente o cualquier cosa que te dejó feliz. Es como decir genial o de lujo, pero con sabor amazónico. Y sí, suena a cumplido fino aunque estés en short y sandalias.
En Navarra llamamos joya a esa persona que en teoría es un sol, muy maja y de confianza, pero siempre va con alguna jugada rara preparada. Es un piropo con veneno, como decir que es un crack pero un poco trilero. Se usa mucho entre cuadrillas para vacilar con cariño, aunque a veces pique un pelín.
En Risaralda se usa joya para decir que algo o alguien está brutal, muy bien hecho o que destaca un montón. Es como decir que es una chimba, que quedó perfecto y da hasta envidia. Se puede usar para ropa, planes, personas o lo que sea que esté muy top. Y la verdad suena bien sabroso.
Interjección bien argentina para decir que algo está perfecto, que te viene bárbaro o que estás de acuerdo sin darle más vueltas. Es como soltar un “de una” pero más tranqui y con buena onda. Se usa mucho en charlas del día a día, para cerrar planes o confirmar algo rápido. Y sí, suena a plan redondo.
En Hidalgo se usa para decir que alguien viene demasiado arreglado, muy fifí o derechito de evento elegante, y por eso se ve rarísimo en el contexto. Es como cuando caes a la carnita asada con saco y corbata, o te presentas a la cascarita con zapatos boleados. No es insulto directo, pero sí trae su buena carrilla incluida.