Se dice de la persona que tiene el oído finísimo para el chisme. Anda pilas, escucha todo, pesca medias frases y en dos minutos ya armó la novela completa del barrio. No es que sea bruja, es que tiene oreja de mono y se entera de todo antes que el resto. Útil para el salseo, peligroso para los secretos.
"Juana tiene oreja de mono, no fue a la reunión y aun así ya sabe quién se peleó, quién lloró y quién se llevó el táper."