Usado de manera irónica o en broma para describir a alguien que se la da de muy elegante o sofisticado, pero termina siendo todo lo contrario.
En Piura, decir que algo está fino es decir que está bravazo, de primera, que se pasó de calidad. Puede ser la comida, la chela bien helena, una fiesta o hasta el chisme del barrio. Es como darle sello de aprobación piurano, y hay que admitir que suena elegante aunque sea puro barrio.
En Magdalena se usa fino para decir que algo está muy bacano, elegante o arreglado con todo el cariño del mundo. Es como un sello de aprobación costeño, medio halago, medio piropo amistoso. Si te dicen que estás fino, es porque te ves brutal y quieren levantarte el ánimo, y hay que admitir que suena sabroso.
En Anzoátegui decir que algo está fino es decir que está brutal, que quedó demasiado bueno o que está de una calidad que provoca aplaudir. Se usa para comida, planes, ropa, lo que sea que esté sabroso o bien hecho. Es como un sello de aprobación costeño, y hay que admitir que suena fino decirlo.