Se dice cuando alguien anda totalmente desorientado, sin saber qué hacer ni para dónde agarrar. Es como ese trago que se te cae al río Piura: desaparece y ya fue, no lo recuperas ni de broma. Sirve para burlarte con cariño de quien está en Babia y no se ubica ni con señales.
"Salimos del tono y Juan quedó más perdido que un trago en el río Piura, dando vueltas por el centro con el cel en la mano y preguntando por su propia calle."