Frase que usan los panas para decir que alguien se quedó dormido o muy cansado, sobre todo después de mucha rumba.
En Ecuador se usa para decir que alguien la está pasando muy mal, sin plata, sin suerte y con todo en contra. Es como estar al borde del colapso, viendo cómo se acaba la gasolina y solo queda aguantar. Suena chistoso, pero cuando uno está chupando faro de verdad, no se ríe ni el perro.