Se dice cuando alguien se pone intenso y empieza a hablar o escribir todo romántico, sentimental o filosófico, como si estuviera recitando versos. Puede ser porque está tragado, nostálgico o con dos tragos encima. Suele usarse en tono de recocha, para pincharlo un poquito por exagerado. Y sí, a veces da pena ajena.
"Parce, deje el drama: Juan hoy amaneció en modo poeta y ya le escribió a la ex un párrafo eterno dizque porque la luna le habló."