Se usa cuando alguien falla en todo lo que hace, como si estuviera gafado o fuera malísimo para lo que intenta. Es ese momento en que nada sale bien, ni lo más fácil. Sirve tanto para el laburo, los estudios o la vida diaria. Y hay que admitir que a veces da risa ver a alguien así, siempre que no seamos nosotros.
Se usa cuando alguien no acierta una, está fallando en todo lo que hace o está muy despistado y no le sale nada bien.
Se dice cuando estás torpe o despistado y no aciertas ni una, por más que lo intentes. Puede ser con un examen, en el curro, ligando o montando un mueble del demonio. Vamos, que vas dando palos de ciego y todo te sale al revés. Muy de uso general en España.
Se usa cuando alguien no pega una, vive confundido o está haciendo todo mal seguido. Es como ver a alguien intentando bailar sin música y tropezando con sus propios pies. Sirve para exámenes, tecnología, laburo o lo que sea. Y hay que admitir que cuando no das pie con bola, al resto le da un poco de risa.