Se dice cuando alguien anda caminando raro, todo tieso o haciendo muecas, porque trae los pies hechos polvo. Suele pasar por ampollas, rozaduras o por estrenar zapatos que aprietan como si te odiaran. Es la forma duranguense de decir que vas sufriendo, pero intentando disimular.
"¿Ya viste al Juan? Desde que estrenó esos botines anda con chuchuluco, va como pingüino y ni así acepta que le quedaron chicos."