En Perú se usa para decir que cada quien se encargue de sus asuntos, de su chamba o de sus dramas, sin meterse en la vida ajena. Es como decir ocúpate de lo tuyo y deja de fisgonear. Suena muy limeño y tiene ese toque de barrio que le da bastante saborcito.
Expresión muy usada para decir que alguien está atento a todo lo que pasa, cazando chismes, mirando quién entra, quién sale y qué movida rara hay. Es como ser el guardia del salseo del barrio, con las antenas bien paradas. Y hay que admitir que a veces es un deporte nacional hermoso.