Se dice cuando alguien anda sin broncas ni compromisos, como que nadie lo manda y se mueve a su antojo. Puede ser porque trae lana, porque no tiene pareja o porque ya mandó todo al carajo. Es esa vibra de ir por la vida ligero, haciendo lo que se te pega la gana, bien a gusto.
"Desde que le pagaron el aguinaldo, Juanito anda bien libre, se sube a la troca, se va por unas caguamas y ni avisa en la casa."