Se dice cuando alguien anda distraído, ido o medio perdido, como si trajera la mente en otro lado y no cachara ni una. También aplica cuando vas desvelado, crudo o con la cabeza hecha bolas y nomás andas en automático. Es de esas frases que suenan raras, pero pegan perfecto cuando alguien anda en la luna.
"Ayer te hablé tres veces en la plaza y ni volteaste, ibas caminando como zombi, andabas de papel, primo."