En El Salvador se usa para decir que alguien está bromeando, molestando de buena onda o tirando chiste tras chiste para hacer reír. No es algo pesado, más bien es carrilla suave entre amigos. Si alguien te está vacilando, no te lo tomes en serio, porque la idea es pasarla bien y echar relajo un rato.
En Coquimbo, vacilar es andar tonteando con alguien, coqueteando de forma juguetona y media pícara, tirando tallas y haciéndose el interesante. No es algo serio, es más bien el juego previo, el coqueteo playero con harta risa y buena onda. Y seamos honestos, a veces se les pasa la mano y queda la pura novela.
En Nicaragua vacilar es bromear, molestar de juego o hacerse el chistoso con alguien, a veces pasándose un poquito de la raya. Puede ser desde tirar chistes sanos hasta estar fregando tanto que ya cansás. Es de esas palabras que dependen del tono, porque puede sonar cariñosa o como advertencia. Y sí, demasiada vaciladera suele acabar mal.
En Cuba, vacilar es irse de fiesta duro, pasarla de lo más bien, con música, tragos y risas hasta que el cuerpo aguante. No es dudar ni tomar el pelo, es puro disfrute y relajo con la gente. Básicamente, si alguien dice que va a vacilar, prepárate para una noche larga y sabrosa.
En Guerrero, vacilar es irse a la playa a echar la hueva rico, sin prisas y sin pendientes. Es tirarte en la arena, ver las olas, echar chisme con la banda y dejar que el sol te apapache. No es solo pasear, es disfrutar el momento bien relajado. La neta, es casi un deporte estatal y tiene su encanto playero.
En Guerrero, vacilar no va tanto de burlarte de alguien, sino de pasártela chido, cotorrear y disfrutar el plan sin estrés. Es como decir que vas a gozar el momento, ya sea en la playa, en la fiesta o con la banda. Suena bien costeño y relajado, de esos que te antojan una chela.
En Guárico y en buena parte de Venezuela, vacilar es echar broma, joder un rato y tomarse la vida con calma. Puede ser vacilar a alguien (picarlo, fastidiarlo en plan juego) o vacilar por ahí con panas, o sea, salir a dar una vuelta sin tanto drama. Ojo, que no siempre es mala intención.
En Mérida, vacilar es básicamente coquetear con estilo, tirar labia y jugar con las miraditas para ver si la otra persona se anima. Es ese tonteo ligero, medio pícaro, donde nadie se compromete pero todo el mundo disfruta el jueguito. A veces parece más deporte local que romance serio, y la verdad es que tiene su encanto cuando sale bien.
En Costa Rica vacilar es pasarla bien, bromear, coquetear suave y en general andar en el puro relajo con la gente. No es ponerse intenso, es más bien ir a disfrutar el rato con buena vibra, sin estrés y con los compas. Suena inocente, pero a veces termina en historias que mejor ni contar.
En Mérida, vacilar es salir a rumbear duro, echar cuentos, reírse a carcajadas y dejar que la noche se te vaya volando sin darte cuenta. No es solo divertirse, es entrar en ese mood sabroso donde todo fluye, la música pega rico y hasta se te olvida que mañana madrugas. Y hay que admitir que cuando se vacila bien, se cura todo.
En Caracas vacilar es salir a disfrutar, echar cuentos, beber algo y reírse duro con los panas. No es solo bromear, es toda la experiencia de pasarla bien, relajarse y olvidarse del estrés. Básicamente es irse de rumba o de plan chill, pero con buena vibra y anécdotas que se vuelven leyenda.
En Puerto Rico, vacilar es pasarla brutal, gozarse el momento y estar en modo jangueo total. Puede ser reírse, relajarse, beber algo, bailar o simplemente estar con los panas sin estrés. Es como decir que estás disfrutando la vida sin prisa y con buen flow, y la verdad es que suena bastante tentador.
En Bolivia se usa para bromear, tomar el pelo o molestar a alguien de forma relajada, sin mala leche, casi siempre entre amigos o familia. Puede ser tirar chistes, exagerar historias o hacer comentarios picantes solo para reírse un rato. Eso sí, si te pasas de vivo, la otra persona se puede picar, así que hay que medir el vacile.
En Puerto Rico, vacilar es pasarla bien y relajarse, sin mucha presión. Puede ser irse de jangueo, estar en la playa, o simplemente sentarse a echar cuentos con los panas. Es como decir disfrutar el momento y vaciar la mente un rato. Si hay música, comida y corillo, mejor todavía.
En Zulia, vacilar es salir a pasarla bien con los panas, echando broma, inventando locuras y matando el aburrimiento en la calle o en la esquina. No es solo estar ahí parado, es ir con la mente puesta en reírse, fastidiar un poco y ver qué se arma. Y la verdad, cuando se vacila bien, uno se olvida de todo.
En Sucre, decir que estás vacilando no va de burlarte ni de ir de sobrado, como en otros lados. Aquí es estar pasándola bien, echando broma, disfrutando el plan y el momento. Se usa para rumbas, playa, panas y cualquier salida que esté buena. Palabra clave si andas en modo gozadera.
En Madrid, vacilar es fardar con descaro castizo, chulearse un poco y marcar territorio como quien no quiere la cosa. Puede ser presumir de algo, tirar de ego o incluso tomar el pelo con gracia. Si se hace bien, la peña se ríe y hasta aplaude el vacile, porque hay que reconocer que tiene su arte.