Se dice cuando alguien se pone exagerado o sobreactúa una situación, como si estuviera en una novela de la tarde. No es que mienta siempre, pero le mete tanto show que ya no sabés si le duele de verdad o si está buscando aplausos. Va perfecto para el dramático del grupo que todo lo vive al mango.
Se dice cuando alguien está fingiendo, exagerando o armando un dramón como si estuviera en una novela. Puede ser para llamar la atención, para zafarse de algo o para manipular tantito con la actuación. Vamos, que no es que sea actor de verdad, es que se avienta el show y tú ya no le compras la escena.