Expresión que se usa cuando alguien está atravesando una racha de suerte tremenda, de esas que ni te las creés. Es como si todo le saliera redondo sin esfuerzo, gana cosas, le pasan casualidades felices y parece bendecido por el universo. A veces da alegría ajena y otras un poquito de envidia sana, porque la ventura no le toca a cualquiera.
Expresión patagónica para decir que alguien está en una racha de suerte tremenda, que todo le sale redondo y parece bendecido por el universo. Se usa cuando la persona liga, gana cosas, consigue trabajo o le pasan cosas buenas una detrás de otra. Básicamente, es el típico suertudo que cae siempre parado y da hasta un poquito de envidia.