Se le suelta a alguien cuando está distraído, ido o metido en su mundo, como si no oyera ni entendiera nada de lo que pasa alrededor. Es una forma medio burlona de decir que anda en modo avión, pensando en sus cosas. No es insulto fuerte, pero sí un toque de atención con guasa.
"Epa, Luis, te estoy hablando desde hace rato y ni volteas. ¿Qué fue, vale? Estás en un congreso, pana, aterriza que ya vamos tarde."