Se dice cuando alguien va a tope y no aparece ni para saludar, como si estuviera fuera por trabajo en un congreso. Vamos, que está liadísimo, con la agenda petada y cero tiempo para nada. Muy útil para justificar desapariciones sin drama, en plan: no es que pase de ti, es que va desbordado.
"Le escribí para tomar algo y ni visto. Está de congreso: curro a saco, gym, cenas y mil recados. A este no lo pillas ni con GPS."