Se dice cuando alguien anda distraído, ido o en la luna, como si tuviera una reunión en la cabeza y el resto del mundo no existiera. Es una forma medio burlona pero cariñosa de decirle que aterrice y ponga atención. Va perfecto para regaños suaves entre amigos o en la casa.
"¡Ey, dejá de estar en conferencia! Te estoy hablando hace rato, pasame la soda y no te quedés viendo el techo como estatua."