Se dice cuando alguien ya va pasadísimo de copas y anda como niño chiquito buscando consuelo, agua, cama o lo que sea para “revivir”. Es ese punto en el que ya no estás pisteando, estás sobreviviendo, tambaleándote y preguntando por tu sopita como si te fuera a curar el alma. Y sí, da risa verlo.

"Se aventó cinco chelas y dos tequilas y ya iba pidiendo sopita por la Quinta, abrazando un poste y jurando que encontraba su hotel “aquí cerquita”."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!