Se dice cuando alguien anda dando vueltas sin rumbo, medio a la deriva, sin un plan claro. Es como estar matando el tiempo, mirando vitrinas, subiendo y bajando cerros, esperando que pase algo o que aparezca algún panorama. En Valpo calza perfecto, porque el puerto te invita a perderte un rato y listo.
Se dice de alguien que anda desorientado, medio perdido, sin saber qué hacer ni para dónde encarar. Va y viene, mira para todos lados y no termina de ubicarse, como perro suelto en una cancha vacía. Sirve para la fiesta, el laburo o cualquier situación donde estás más perdido que turco en la neblina.