Se dice cuando alguien anda prendidísimo, feliz y acelerado, como con la emoción a tope. Es ese estado de euforia en el que no te cabe la alegría en el cuerpo y te pones a brincar, a hablar duro y a celebrar por todo. Muy de Cundinamarca, bien de parche, para cuando alguien está en modo fiesta total.
"¿Vio a Laura cuando le dijeron que sí al trabajo? Quedó de puro chuchito, pegando brincos por la sala y mandando audios a todo el mundo."