Se dice cuando alguien anda bien clavado con otra persona, como hipnotizado por el crush. Está tan enamorado o tan ilusionado que se le nota en la cara y en las mañas: se arregla más, presume, se distrae y todo le recuerda a esa persona. No siempre es amor eterno, a veces es puro encandilamiento sabroso.
"Compadre, desde que conoció a la Lupita anda encandilado, ya se peina diario, se echa perfume y hasta dejó de pistear temprano."