Expresión que se usa cuando alguien decide no rajarse y más bien se prepara para dar la cara y aguantar lo que venga. Es como decir que se ajusta bien los zapatos para pararse firme ante un problema, un reto o una visita pesada. Muy de cuando toca ponerse serio, pero con ese saborcito criollo que da risa y respeto a la vez.
Se dice cuando alguien por fin se pone serio y se prepara de verdad para algo, como quien dice ponerse las pilas o dejar la flojera. Va de entrar en modo acción, con intención y sin excusas. Lo de las alpargatas le da ese toque bien criollo, como de trabajo y calle, no de pura habladera.