Se suelta cuando algo te deja con la boca abierta, ya sea por sorpresa, incredulidad o porque la historia viene demasiado jugosa. Es un equivalente bien rioplatense de ¡no me digas! o ¡mirá vos!, con ese che que le pone tonito de charla de vereda. Sirve tanto para chusmerío como para noticias posta.
"Me dijeron que el Juancho vendió la moto, se compró un kayak y ahora vive en el río. ¡Qué asunto, che! ¿Y la madre qué dice?"