Se usa para decir que alguien está perdidísimo, despistado o totalmente fuera de lugar, como si no entendiera nada de lo que pasa alrededor. Es una comparación bien colombiana y bien exagerada, de esas que pintan la escena de una. Ideal para el amigo que sale por pan y vuelve tres horas después sin pan y sin rumbo.
"Ese man salió del TransMilenio en la estación que no era y terminó preguntando por la Séptima en Soacha. Está más perdido que un mondongo en una taza de café."