En Lara se suelta para decir que te mandaste algo difícil y lo resolviste con seguridad, como quien se come el mundo sin despeinarse. Va de salir victorioso cuando al principio pintaba feo o parecía imposible. Suena exagerado a propósito, y por eso tiene gracia. Es puro orgullo bien criollo.
"Pana, te lanzaste ese examen sin estudiar casi nada y saliste con 18. ¿Qué tal? Me comí una princesa, vale, y después me fui por unas empanadas."