Se dice cuando te entregas con todo, sin guardarte nada, ya sea en el trabajo, en un partido o en cualquier plan. Es meterle corazón, ganas y hasta la última gota de energía, como si te fuera la vida en eso. Suena bonito, pero también es de esas frases que te dejan sudando la camiseta.
Se dice cuando alguien hace algo con toda la gana, con pasión y dedicación de verdad, sin hacerlo a medias. Es como meterle corazón a lo que sea, desde el trabajo hasta una canción o un partido. Muy paisa: si vas a hacerlo, hacelo bien y con toda, que se note el alma.