En Cundinamarca se le dice chinche a alguien que es bien cansón, pegajoso o fastidioso, de esos que no sueltan el tema y te siguen como si les debieras plata. Viene de la idea del bicho que pica y jode, así que aplica para la persona que te tiene la paciencia en la lona. Y sí, suena feo a propósito.
En Huila le dicen chinche a la persona fastidiosa que se mete en todo, jode por joder y no deja a nadie quieto. No es que sea un villano de película, pero sí ese que arma problemita, mete cizaña y te saca la paciencia con cositas bobas. Vamos, el que te raspa el día sin necesidad.
En Huila le dicen chinche al carro de forma cariñosa, casi siempre cuando es viejito, aguantador y ya ha visto más trochas que pavimento. Es ese carro que suena por todo lado pero nunca se vara, el que ha cargado familia, chivos, bultos y hasta la mudanza completa. Y hay que admitir que esas chinches tienen más historia que muchos nuevos.