Se dice cuando estás metido en un problemón o en una situación bien complicada, pero lo sueltas con ironía, como quitándole drama. Es como admitir que la cagaste, pero con una sonrisita y resignación. Muy de hablarlo relajado, tipo: sí, estoy mal, pero tampoco me voy a morir.

"Mano, me fui pa' la playa sin un bolívar y encima se me murió el teléfono. Cuando cayó la noche y no tenía cómo devolverme, quedé jodido fino."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!