Se dice cuando alguien anda bien creído, mamón o alzado, como si ya fuera la mera mera nomás porque le fue tantito bien. Va con ese aire de superioridad de quien se siente la última Coca-Cola del desierto y se le olvida de dónde viene. En Sinaloa se suelta mucho para bajarle los humos a alguien.
"Desde que lo hicieron encargado en el jale, el Manuel anda bien paletoso, pasa por un lado y ni los buenos días, el vato."