Se dice cuando alguien está feliz de la vida, cómodo y sin una sola preocupación, disfrutando como si estuviera en la mejor rumba del año. Es la típica imagen de estar relajado, bien atendido y con todo a favor. Vamos, que está en su salsa y no lo sacas de ahí ni con agua caliente.
"Mira a Luis tirado en el sofá con el helado y el control, con el aire prendido y cero estrés, está como Pancho en fiesta viendo el juego."