En Valpo se dice de alguien que habla sin parar, fuerte y encima repetitivo, como esas micros con el parlante reventado anunciando la ruta cada diez segundos. Es una forma bien porteña de decir que estás dando la lata y saturando a todo el mundo. No es que cantes mal, es que no hay quien te apague.
"Ya po, compadre, llevai media hora con la misma historia. Estai sonando como micro, bájale un cambio y déjame hablar un rato."