Se dice cuando andas en una racha pesada, con estrés o con mil problemas encima, como si fueras cargando un saco de ladrillos todo el día. Vale para la uni, el trabajo o cualquier drama que te tenga sin aire. Es una forma bien gráfica de decir estoy hasta el cuello y no doy más.
"Chamo, entre la uni, el trabajo y la jeva brava, ando cargando ladrillos. Hoy me dormí en el bus y casi me paso la parada."