En Táchira se dice cuando alguien está prendido, súper emocionado o metido de lleno en la rumba, la movida o el desorden. Es ese punto en el que ya te soltaste, estás a mil y no hay quien te baje la nota. Se usa mucho para fiestas, planes intensos o momentos de pura euforia.
"Fuimos pa' la rumba del pana Carlos y quedé embujado desde la primera canción, entre birras, gritos y bailadera. Al final amanecimos en la calle buscando arepas."