Se usa cuando te cae encima un montón de trabajo, problemas o responsabilidades y te toca aguantarte el peso, como si fueras un camello con la joroba a reventar. Es ese momento en que dices: hoy me tocó cargar con todo, sin que nadie te eche una mano. Bien llanero y bien real.
"Chamo, entre el trabajo, la universidad y la casa, me tocó cargar la joroba esta semana. Ando a punta de café y ni he visto a mis panas, puro corre corre."