Se dice cuando alguien se pone en modo concentración total y se aísla del mundo para resolver algo, estudiar o pensar duro. Es como bajarle el volumen a todo lo demás y dejar el coco trabajando a puerta cerrada. Suele sonar a que estás muy metido en lo tuyo, casi obsesionado, pero con intención.
"Chamo, tienes tres horas cerrando el coco con esa tarea y ni has comido. Suelta eso un ratico, tómate un cafecito y después sigues."