Se suelta cuando un plan o una situación está más muerto que vivo: cero ambiente, cero emoción, todo demasiado tranquilo y aburrido. Es como decir que aquello parece un campo abierto donde no pasa nada y el tiempo se estira. Ideal para rajar de una fiesta floja o una reunión sin chispa.
"Fuimos pa' la rumba de Juan y, pana, qué pradera: música bajita, todo el mundo pegado al celular y ni un alma se paró a bailar."