En Yucatán achocar es espantarse o asustarse de golpe, como cuando algo te agarra en curva y te deja medio temblando. No es solo sorpresa, es susto con todo y corazón acelerado. Se usa un montón cuando pasa algo inesperado y fuerte, y la neta es una palabra muy sabrosa del habla yuca.
Verbo muy yucateco para cuando el calor y la humedad te pegan tan duro que te dejan aplastado, sin energía y con cero ganas de moverte. Es como decir que el bochorno te apaga el alma y te vuelve lento. Si estás achocado, lo único que quieres es sombra, agua fría y que nadie te hable.
En Yucatán achocar es ponerse todo penoso, apenado o incómodo por algo que te da mucha vergüenza, como cuando quisieras que te trague la tierra y desaparecer. Es ese momento en que te ardes de la cara y ya no sabes ni dónde meter la mirada. Y la neta, a todos nos ha achocado alguna vez.
En Campeche se usa para decir que te topaste con alguien o que chocaste con una persona sin querer, normalmente de forma casual y sin mala onda. Es como “me lo encontré” pero con sabor local, a veces literal de ir distraído y pegar el llegue. Suena muy de calle y bien campechano.
Se refiere a caer en un profundo sueño o siesta, generalmente después de una buena comida. No es solo dormitar; es como si te hubieran apagado todo el sistema.