Se le dice a alguien que está creciendo a lo grande, montando negocio tras negocio o mejorando su vida a un ritmo brutal. Es como soltarle que va en modo magnate, pero con sabor guajiro y guiño a lo wayuu. Suele ir con admiración y un puntito de vacile, de esos que pican pero celebran.
"Chucho no afloja, mi llave: ya montó el restaurante, vende por redes y hasta compró moto. Uy no, ese man sí está montando un imperio wayuu."