En Uruguay se usa para decir que dejaste algo hecho puré o que a alguien lo reventaron, ya sea físicamente o de ánimo. También vale para cuando quedás destruido después de laburar, entrenar o pegarte una noche larga. Ojo, no es “hacer la pelota” de adular, acá es quedar hecho bolsa. Y sí, suena fuerte a propósito.
Se dice cuando alguien le hace la rosca a otra persona para caerle bien y sacar algo a cambio, tipo un favor, un ascenso o que lo tomen en cuenta. Vamos, el clásico quedar bien a punta de halagos y servilismo. En Barinas se suelta mucho cuando ves a alguien demasiado lambón con el jefe.