Se usa para decir que algo está tremendo, buenísimo, que se fue al carajo de lo bueno. Puede ser un recital, una comida, una joda o hasta una jugada en el fulbito. Es como soltar un “esto es de otro planeta” pero bien de barrio. Y sí, suena medio oscuro, pero es puro elogio.
"Che, el asado que metiste y la música al palo, una locura. Está todo diablo, loco, mañana no me levanto ni a palos."