Dicho para referirse a alguien que decide irse de parranda, salir de fiesta o 'desaparecer' un rato en plan aventurero y despreocupado.
Se usa cuando alguien se rebela, se desmadra o pasa de lo que tocaba hacer y se lanza a la aventura sin pensar mucho. Es como decir que dejas los planes serios y te vas por libre, a lo loco y con pocas ganas de volver. Muy de cuando te puede el ansia de jarana, la verdad.