Se dice cuando algo está a full, al máximo, con toda la potencia. Puede ser una fiesta re arriba, la música al mango o incluso alguien que está a mil y no afloja. En Misiones y por la zona suena bien de calle, bien de barra. Si está al palo, no hay freno.
En Buenos Aires se usa para decir que estás a full: con mucha energía, re manija o acelerado por algo. También puede ser que estás al límite, como con el acelerador a fondo, ya sea de emoción o de estrés. Es bien porteña y sirve tanto para lo bueno como para cuando venís pasado de rosca.