Se dice cuando el mate sale de lujo y la yerba queda bien encremada, con esa espumita arriba que te hace sentir campeón. No está lavado, no está amargo de más y la bombilla no se tapa a la primera. En Misiones es casi un orgullo patrio, como decir: hoy cebé como los dioses.
"Che, probá este mate, quedó con la yerba encremada y no se lavó nada. Si me sale así todos los días, ya puedo abrir un puestito en la plaza."