Poder legendario de las jefas para imponer respeto usando la chancla como proyectil guiado por el puro coraje maternal. No importa la distancia, la chancla siempre encuentra el objetivo y deja a los chamacos bien portaditos. Es medio chiste, medio amenaza seria, y la neta todos la respetan aunque nos dé risa.
Técnica legendaria de las mamás queretanas que consiste en lanzar la chancla con puntería casi mágica para corregir a los hijos que andan de desmadrosos. Da igual si el chamaco ya va en la esquina o se esconde detrás del sillón, la chancla voladora siempre encuentra su objetivo. Y la neta, hasta da risa cuando no te toca a ti.