En Tabasco, una seña es ese manotazo leve, zape o pellizquito con el que tu mamá te corrige sin armar show. No es una golpiza, es el aviso oficial de que ya te pasaste de listo y toca enderezarte. Suele venir con mirada asesina y la amenaza clásica: te quito el internet, el cel o la salida.
Es la plata que dejás adelantada para asegurar un trato, como reservar algo y mostrar que vas en serio. No es todo el dinero, es solo una parte para que el otro no se raje a último momento. Es muy típica cuando comprás cosas usadas o hacés negocios medio a la buena de Dios, y la verdad salva varios quilombos.