Se dice cuando te mandaste una cagada o un error medio tonto, sin mala intención, de esos que dan bronca pero se arreglan. Puede ser una metida de pata, un descuido o una decisión floja. En el Litoral se escucha un montón, y suele venir con tono de autocrítica y humor.

"Che, me mandé una macana con la torta, le metí sal en vez de azúcar. No pasa nada, la llevo a lo de mi cuñado y compro otra para casa."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!