Se usa cuando la riegas feo, metes la pata o haces algo que termina en un problema. Es como decir que la dejaste bien embarrada, ya sea por torpeza, por hablar de más o por confiarte. Muy de parche y de regaño suave, pero igual te deja en evidencia. Y sí, casi siempre viene con cara de ay no.
"No, parce, la embarré durísimo: le mandé el audio del chisme al grupo de la familia y mi tía lo escuchó primero. Ahora todos me miran raro en el almuerzo."