Se dice cuando te pegas una siesta, normalmente después de comer, de esas cortas en teoría pero que te dejan KO y te levantas con la cara marcada y la mente en Narnia. Es el clásico cabezazo traicionero que empieza con cinco minutos y acaba en hora y pico. Mano de santo, pero luego no hay quien arranque.

"Después del ternasco y el postre, me tumbé un momento y acabé echando una torrija que me desperté de noche y sin saber ni en qué día estaba."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!