Se dice cuando un carro va rapidísimo o tiene un motor que empuja como loco, como si fuera a despegar. Es una forma exagerada y vacilona de soltar que ese coche es una bala, que acelera duro y deja a todos atrás. Se usa mucho para rajar del carro de un pata o para meterle hype a una máquina.
"Oe, ¿viste el carro del Flaco? Le metió fierros y ahora jala bravazo, ese carro cohete te deja botado en una cuadra."